Fundada en las proximidades de un asentamiento ibérico, en el territorio ilergete (según Ptolomeo). Pudo recibir la latinitas de manos de César en el 48 a.C., tras su victoria sobre los pompeyanos en la batalla de Ilerda. Poco después, en el año 44 a. C., fue transformada en colonia por Lépido. En el 36 a. C. (tras el destierro de Lépido a Circei) cambió su nombre por el de Colonia Victrix Iulia Celsa, latinizando el nombre indígena. Se abandonó progresivamente en época neroniana ante el avance estratégico que supone la fundación de Caesar Augusta (no obstante, no ha de interpretarse como un caso de "competencia entre ciudades"; simplemente, las condiciones económicas que habían determinado la pujanza de Celsa, se habían transformado) . Importancia geoestratégica. Punto firme en la vía que comunica Tarraco con Valle del Ebro y lugar de apoyo a Ilerda a través de la Vía Augusta. Uno de los tres puntos donde es posible atravesar el Ebro mediante un puente (los estribos de éste han sido encontrados). Cauce fluvial navegable. Su ubicación favoreció que se convirtiera en un importante punto de comercio. Allí llegaban salazones béticas, vino tarraconense, cerámica de Tarso y del norte de África, mármoles tunecinos, turcos e italianos, etc. Población estimada: 3500 personas. Compuesta de emigrantes itálicos, clientes de César y Pompeyo, y aristocracias indígenas. Abundancia de cognomina griegos (libertos). Urbanismo: Extensión 44 has. Espacio organizado ex novo. Ejes principales de la ciudad paralelos y perpendiculares al Ebro. Calles empedradas y con aceras. Estudio de los desniveles para favorecer la evacuación de aguas por superficie. No se han encontrado cloacas. Las esquinas y tramos rectos de las calles están protegidos por metae, piedras hincadas fuertemente en el suelo, que impiden que el tráfico rodado invada las aceras. Fuentes numismáticas: Desde mediados del siglo II hasta la primera mitad del siglo I a.C., acuñó moneda con el rótulo Kelse. En época pompeyana lo hizo con la leyenda bilingüe Kelse/Cel, y con la leyenda latina Col. Vic. Iul. Lep. Los tipos destacan las representaciones de Victorias aladas, Hércules, y Venus. A partir del año 36 a.C., tras la caída de Lépido y el consecuente cambio de nombre de la ciudad por Augusto, acuñó con el nombre indígena latinizado (Celsa) hasta época de Claudio, con retrato del emperador (laureado o no) en el anverso y toro en el reverso. La moneda de Celsa aparece en la costa mediterránea, desde Liria hasta la Narbonense, en la Meseta, en Conimbriga y en Pinos Puente (Bética). El hierro para las acuñaciones era extraido del Moncayo y la plata posiblemente sería obtenida en Cantabria. Vives, A., 1926, pp. 150-154, ceca 87.