Tras la derrota del ejército de Macrino, Heliogábalo
fue aceptado como emperador por el Senado cuando tenía sólo
14 años, comprometiéndose en una carta a seguir el ejemplo
de Augusto y de Marco Aurelio y tomando el nombre de Marco Aurelio
Antonino, aunque siguió siendo conocido por su nombre sirio,
Heliogábalo o Elagabalus por haber sido sacerdote del dios
sol de Emessa, Eliogábalus, que era adorado en forma de una
piedra negra, posiblemente un meteorito, lo que hacía que le
llamaran "El Gebal" cuya transcripción romana fue
Eliogábalus.
Cuando llegó a Roma llevó consigo la piedra sagrada
del dios Sol de Emessa, cuya encarnación decía ser y
la depositó en el Palatino, proclamando a Baal de Emessa dios
supremo del Imperio.
Su madre, Julia Soemias, estaba casada con un caballero sirio, Sexto
Vario Marcelo, el padre real de Heliogábalo.Tras el nombramiento
de su hijo como emperador, Soemias, vivió en Roma rodeada del
más absoluto lujo y entregada a los placeres de la vida. Todo
el reinado de su hijo estuvo marcado por su poderosa influencia, que
de hecho era quien ostentaba el poder con su abuela, Julia Maesa.
Heliogábalo realizó todo tipo de excesos, fanatismo
religioso, crueldad, asesinatos...
Fue un homosexual declarado y tuvo una larga sucesión de novios,
a los que daba importantes puestos de poder en el imperio, lo que
resultaba ofensivo para las clases altas ,destacando el auriga Hierocles,
y gustaba de realizar fiestas en las que se vestía de mujer
e incluso permitía que sus novios le maltratasen físicamente
y hacerse pasar por una prostituta.
Así todo tuvo 3 esposas, la primera fue Julia Cornelia Paula
con la que se casó en el 219.
Heliogábalo lo quiso plantear como una boda entre dioses,
donde él encarnaba a Baal y Julia Paula a Tanit. Pero el matrimonio
no duró ni un año, y Heliogábalo se divorció
alegando en ella defectos físicos.
Su siguiente esposa fue Julia Aquilia Severa, se casaron en el 220
y ella era una Virgen Vestal, esto provocó un gran rechazo
entre los romanos incluso entre las relajadas clases altas, pues una
Vestal era símbolo del hogar y del matriarcado sagrados para
el pueblo romano y, además, fue forzada al matrimonio. Pero
parece que para Heliogabalo fue irresistible una boda entre él,
sacerdote de Baal y una sacerdotisa, pero para la mayoría de
los romanos, sin embargo fue visto como un sacrilegio.
Pronto llegó un nuevo divorcio y se casó de nuevo,
esta vez con Annia Faustina, bisnieta de Marco Aurelio, pero este
matrimonio fue más breve aún y tras divorciarse volvió
a casarse con Aquilia Severa.
Entre tanto, el proceso de orientalización del imperio se
fue afianzando mientras Heliogábalo daba cada vez mayores muestras
de perversiones sexuales, realizando multitudinarias orgías
en palacio, mientras su gente de confianza alcanzaba las más
altas cotas de corrupción.
En el año 222 la abuela de Heliogábalo, Julia Maesa,
verdadera reina en la sombra, comprendió que no era el más
apropiado para perpetuar la dinastía, ya se había ganado
la hostilidad del Senado, el pueblo y los pretorianos. Así
que le obligó a adoptar a su primo Alejandro Severo y a nombrarlo
César, convenciéndole así que tendría
mas tiempo para adorar al dios Sol.
Heliogábalo aceptó en un principio pero pronto se planteó
asesinar a su primo, entre otras cosas no le gustó que Julia
Mamaea se ocupara de su educación no permitiendole a él
influir en el muchacho,que tuvo que ser protegido junto a su abuela,
Maesa, y a su madre Mamea, por la guardia pretoriana, que le ofrecieron
salvarse si compartía el trono con su primo y aunque en un
primer momento aceptó pronto volvió a urdir su asesinato.
Finalmente la guardia pretoriana nombró emperador a Alejandro
y el 6 de marzo del 222 tomó al asalto el palacio y asesinó
a Heliogábalo, en las letrinas del palacio, junto a su madre
Julia Soemias, después sus cadáveres fueron arrastrados
por las calles de Roma y arrojados al Tiber.
Roma disfrutó del fin de Heliogábalo
organizando grandes festejos populares.