Sobre el campo de Abrito murió
junto a Decio su hijo Etrusco, a quien había asociado al Imperio.
Las legiones proclamaron entonces emperador al legado Galo, a quien,
como hemos dicho en la biografía de Decio, este confió
la custodia de los pasos del Danubio para cerrar a los bárbaros
la retirada.
Cayo Vibio Treboniano Galo había
nacido en Perugia, Los historiadores griegos Zómiso y Zonara
atribuyen a una traición suya la derrota y muerte de Decio. Según
estos escritores, Galo llevó insidiosamente al ejército
a un paraje pantanoso donde el enemigo pudo fácilmente deshacerlo.
La penuria de fuentes historicas tico este relato, pero es evidente
que la conducta seguida por Galo con la familia de Decio lo contradice.
En efecto, apenas el nuevo emperador llegó a Roma, celebró
la apoteosis de Decio y su hijo Etrusco, y creó César
a su otro hijo Cayo Valente Hostiliano. Por el contrario, su conducta
con los godos, a los que concedió volver a su patria con el botín
y los prisionesros, y a los que dió gruesas sumas de dinero,
parece comprobar el relato de esos historiadores. Lo probable es, sin
embargo, que estas concesiones engendrasen las sospechas de la traición,
y que los escritores griegos se fundasen únicamente en este insuficiente
dato.
Tres hechos han quedado tristemente
memorables del reinado de Galo; el primero es la ignominiosa paz por
el estipulada con los godos, que sirvió de alientos a nuevas
invasiones bárbaras; el segundo fue una terrible epidemia que
hizo grandes estragos en el Imperio; el tercero, un nuevo edicto de
persecución contra los cristianos, acusados de haber traido con
sus sortilegios la peste. Víctima de ella fue el joven César
Hostiliano.