PRINCIPAL 
REPÚBLICA ALTO IMPERIO
I PARTE
  III PARTE
II PARTE

 

Hasta nuestros días ha llegado el testimonio de Polibio el cual dice que la mayor parte de los legionarios iban equipados con un pectoral de bronce, un escudo rectangular (scutum), el gladius hispanicus, canilleras y con un casco de bronce. Como el material del cual iban equipados era pagado por el propio soldado, también había diferencias según el status social que mantuvieran. Así los legionarios cuyo censo era superior a 10.000 dracmas iban equipados con una cota de malla en lugar del pesado peto de bronce.

Los hastati y los princeps estaban armados con dos pesadas jabalinas o pila, mientras que los triarii llevaban la pica, lanza o hasta. Los infantes pesados disponían, generalmente, de un escudo de forma alargada, de la ya mencionada espada hispánica, de casco y canilleras que protegían desde el empeine del pie hasta por debajo de la rodilla.

En tiempos de César, gracias al conjunto de libros del llamado Corpus Caesarianum, sabemos que el legionario tenía como armamento ofensivo reglamentario el pilum y la espada.

También dentro del ejercito romano existía un cuerpo no mencionado hasta ahora que estaba formado por soldados no romanos: los auxiliares extranjeros o auxilia. En el caso del éxito en el reclutamiento de tropa en Hispánia , los romanos tuvieron suerte irregular. En un principio y bajo el pretexto de combatir a los cartagineses, los cuales tenían presencia en la península antes que los romanos y de las promesas de que una vez los cartagineses fueran expulsados, los romanos se retirarían, estos consiguieron atraer a cierto número de íberos. Pero una vez los Púnicos vencidos, los romanos empezaron la conquista de Hispánia y aquí también empezaron sus problemas en el reclutamiento de tropa indígena.

Pero ¿cuál fue el armamento del auxilia?. En un principio podemos afirmar que el principal armamento de este cuerpo militar era arrojadizo. Compuesto de hondas de diferente longitud para conseguir diferentes alcances y el arco, por el cual hay controversia en cuanto a la distancia de alcance. Según diferentes opiniones, el arco y su uso no era muy extendido. De todas formas, su uso vendría dado por la necesidad estratégica y esto lo demuestra la cantidad de hallazgos de puntas de flecha, como por ejemplo los de Osuna, donde se encontraron gran cantidad de ellas y que podrían clasificarse en cuatro tipos principales y con un tamaño que está entre los 6 y los 8 centímetros. En este caso su producción es indudable que fue local, hispana o lusitana, existiendo gran número de fuentes que acreditan la existencia de gran cantidad de arqueros entre las tropas auxiliares del ejercito de Pompeyo. Según las opiniones citadas anteriormente, la distancia de alcance de las flechas era de entre cien y doscientos metros. Los hay que afirman que el arco antiguo no podía lanzar las flechas más allá de los noventa/cien metros. En todo caso, las tropas auxiliares y su armamento eran un complemento ideal de la pesadamente armada infantería.

La honda tuvo en el ejercito romano de esa época un papel tan importante como el arco y la flecha. Lo demuestra la gran cantidad de hallazgos de proyectiles de honda encontrados en los puntos donde se entablaron batallas. Estas piedras en forma de glande (también estos glandes manufacturados en plomo), han servido para datar el yacimiento, ya que muchas de ellas llevan abreviado el nombre, como imperator, del mayor de los hijos de Pompeyo,Gneo. Además de las inscripciones pompeyanas, existen ejemplares con leyendas muy diversas, incluyendo el numero de la legión a la que pertenecían. Como nota curiosa diremos que dichos glandes, en ocasiones llevan inscritos mensajes propagandísticos, e incluso insultos al enemigo.

Pero los soldados que formaban los cuerpos auxiliares no eran exclusivamente infantería ligera, ya que los hallazgos en la península ibérica son numerosos en cuanto a un modelo de sable indígena, llamado antiguamente machaera. Las ventajas de esta espada falcata sobre otros modelos es bastante importante, ya que su manejo era muy versátil en cualquier tipo de combate, puesto que podía golpear tanto lateralmente, como lanzar estocadas frontales, y dado su tamaño, el guerrero tomaba ventaja en las distancias muy cortas con el enemigo.

En las anteriormente citadas excavaciones de Osuna, también aparece otro tipo de arma que se ve reflejada en la moneda: el tridente.

En lo que se refiere al armamento de tipo defensivo, tanto los arqueros como los honderos, pertenecían a la clase o categoría de los inermes, o sea, guerreros ligeros desprovistos de armadura, pero el resto de tropa auxiliar es claro que no pertenecían a esta categoría y se distinguían entre sí por el tipo de escudo que llevaban. En este orden de cosas en el De Bello Civile se habla de ...”scututae citerioris provinciae”...”caetratae ulterioris Hispaniae cohortes...” y sigue diciendo que aunque se han hecho muchos comentarios sobre la significación táctica del scutum ibérico y de la caetra, el más acertado es el que dice que los caetrati podían ser comparados con los vélites de las legiones pre-Marianas, considerando el peso y características de estos escudos de cuero, que también vemos en las monedas ibéricas.

En cuanto a la caballería auxiliar y su armamento ofensivo, además de los arqueros que sólo aparecen encuadrados en las expediciones romanas al oriente y entre los númidas, el resto parece que tenía un armamento constituido por una lanza y una espada, el gladius hispaniensis que es lo mismo que utilizaba, parece ser, la caballería regular y más aun: posiblemente los ejércitos permanentes utilizaban las mismas armas que los auxilia nativos en un intento de unificar las legiones en cuanto a armamento ofensivo de su caballería.

El armamento defensivo de la caballería difiere según la región. No hay duda que en las regiones orientales de la República la caballería usaba coraza siguiendo la tradición griega, pero Roma no copió en este caso este sistema y aunque en Hispania podían llevarse corazas, estas eran muy diferentes. Pero de todas formas este detalle no se ve reflejado en la numismática, en la que el jinete porta escudo de cuero, como posiblemente también está elaborado el traje, arma y casco.

Sobre los cascos utilizados, a diferencia de los célticos y los romanos de tipología regular, los hispanos tienen formas distintas, detalle este que puede observarse perfectamente en la numismática.

En cuanto a la artillería de los romanos sabemos que era utilizada para lanzar piedras, flechas o masas sólidas. Las máquinas de artillería se pueden clasificar fácilmente ya que el vocabulario romano utiliza sólo cuatro palabras para diferenciarlas: la balista, la catapulta, el scorpio y el onagro. Otra cosa es definir la forma de estas máquinas y su uso, cuestión esta que trae polémica entre los estudiosos del tema.


 

ver glandes